En un tiempo en el que la tecnología y las prisas son las principales protagonistas, es curioso que cada vez sean más las personas las que se quieren aproximar a lo natural. Quizá como un retorno a los orígenes de uno mismo. A estar en contacto con la naturaleza en estado puro.

Y, ¿para qué? Pues seguramente para huir de la rutina diaria. Para escapar de ese ruido constante que se escucha en las ciudades y que no hace otra cosa que provocar un estrés, el cual, en cierto modo, está acabando con nosotros.

De ahí la importancia de que sigan existiendo lugares como los Charcos de Quesa. Un lugar que nuestros compañeros de Victoria Cars han calificado como paradisiaco y la verdad es que no es para menos.

Pero, ¿qué son los Charcos de Quesa?

En realidad, los Charcos de Quesa no son otra cosa que un conjunto formado por un total de 4 piscinas naturales. Unas piscinas que se ubican entre toda suerte de montañas, arbustos, bosques repletos de pinos y un sinfín de plantas aromáticas. Una combinación perfecta para, como hemos dicho hace tan solo unos instantes, entrar en contacto con un entorno único.

El culpable, si es que se le puede llamar así, de esta formación tan espectacular es el río Grande, el cual es el que, entre otras cosas, permite que estas piscinas tengan distintas superficies y profundidades.

Un entorno ideal para la tranquilidad y el ocio

Así de simple. Si por algo se caracterizan los Charcos de Quesa es por ser un lugar en el que cualquier que vaya va a poder disfrutar tanto solo o en compañía.

Por encima de todo, y teniendo en cuenta que seguramente esta sea una de las principales dudas de muchas personas, hay que decir que en todas y cada una de las piscinas el baño está permitido sin ninguna clase de restricción. Un baño refrescante dentro de unas aguas cristalinas más propias casi de ambientes caribeños.

Eso sí, la única medida que las autoridades locales toman en algunos tramos del año es el de imponer un precio por el acceso. Un total de 2€ por persona. Esta tarifa atiende a la necesidad de controlar en cierta medida el aforo y de ese modo preservar todo lo que tiene que ver con este entorno natural.

Sin embargo aquí no termina todo lo que los Charcos de Queda pueden hacer por ti. Estos disponen de un área recreativa en la que existen espacios perfectamente delimitados para estar a la sombra. Y todo ello con todas las comodidades posibles ya que vamos a poder encontrar fuentes, mesas y aseos.

¿Cómo se puede llegar a este enclave único?

Hay que decir que acceder a los Charcos de Quesa no hay que seguir rutas complicadas. De hecho este es uno de los detalles que más valoran nuestros compañeros de Victoria Cars.

No en vano, para llegar se puede partir, como no podía ser de otro modo, desde Quesa. A partir de ese punto existe una ruta totalmente línea y sencilla que permite atravesar toda la zona del barranco para, a continuación seguir en paralelo el curso del río Grande.

Decir, como apunte especialmente pensado para los más curiosos, que esta es una ocasión única para poder obtener algunas instantáneas. Unas fotografías de esas que quedarán para siempre en vuestra retina.

Una vez que se ha llegado a los Charcos de Quesa nos encontraremos con una gran sorpresa y es que podremos dejar el coche estacionado en la propia área recreativa. A diferencia de otros lugares de este tipo, en este caso no es necesario andar durante cientos de metros para llegar a nuestro destino.

No te vayas que aún hay más

Puede parecer mentira pero los Charcos de Quesa todavía tienen algunas sorpresas que darnos.

Para empezar la que seguramente más agrade a los amantes de los animales. Y es que en la primera de las piscinas estos van a poder tomar un agradable baño con sus mascotas. Así es. En esta piscina el baño con perros está permitido lo que es todo un atractivo ya que el mejor amigo del hombre también podrá disfrutar de una jornada única.

Si hace unos instantes hemos hablado de la posibilidad de tomar algunas fotografías durante el recorrido hasta llegar a nuestro destino, hay que decir que dentro de este enclave no son pocos los puntos estratégicos en los que poder detenerse.

  • El Chorro es un espectacular salto de agua de gran belleza. Y no solo por la claridad de la misma sino porque en sí mismo forma un ecosistema realmente bello. Tal es así que alrededor vamos a poder ser testigos de una flora y de una fauna sin igual.
  • El Charco de la Horteta es otro de esos puntos que debemos marcar en nuestro mapa. Un punto de partida, en realidad, para todas aquellas personas a las que les guste el senderismo. Un camino que nos llevara hasta el Abrigo de Voro que no es otra cosa que un conjunto de pinturas rupestres, declaradas como Patrimonio de la Humanidad, que nos retrotraerá en el tiempo.
  • Y para los que gustan de unas aventuras con un marcado componente de dificultad decir que van a tener a su entera disposición una vía ferrata de dificultad alta. En esta rutia con calificación K4 van a poder encontrar un recorrido rocoso donde los haya. Un verdadero desafío para los más exigentes.

 

Como se puede ver no es necesario salir de la Comunidad de Valencia para poder encontrar parajes alucinantes. Este, en concreto, está a tan solo una hora de Valencia por lo que resulta asequible para todos. Un lugar que no solo es visitado por las propias gentes valencianas sino también por otras personas que aman la naturaleza.

Un día que puede ser inolvidable sobre todo cuando las temperaturas son elevadas ya que será cuando más se va a poder disfrutar de las piscinas. Una ocasión para desconectar del mundanal ruido como ya hemos dicho y de volver a cargar esa batería interior que todos llevamos que es la que nos permite encarar el día a día.

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