Si buscas una ruta de senderismo en Valencia, la Ruta del Agua en Buñol es una excelente opción para aquellos que desean contemplar la naturaleza que ofrece la Hoya de Buñol, que queda a 40 kilómetros de la capital valenciana, lo que serían aproximadamente 35 minutos.

¿Qué es la Ruta del Agua?

La Ruta del Agua es una ruta circular que consta de aproximadamente 12 kilómetros, y tiene una dificultad media, en donde podrás encontrar diferentes paisajes que han sido dibujados por el agua que recorre la Hoya de Buñol, como cuevas, pozas y saltos de agua, ideal para darse un chapuzón y refrescarse antes de continuar con el camino por el bosque mediterráneo de ribera.

Un dato no menor es que en estos lugares se encuentra una variedad de piedra en seco, que la Unesco ha declarado Patrimonio de la Humanidad. La Ruta Comarcal del Agua se puede comenzar desde la Hoya de Buñol, por la A-3. El recorrido a pie puede durar hasta 3 horas, dependiendo el paso y las paradas que se realicen para fotografiar, pasar el día o solamente para contemplar la inmensidad de la naturaleza. Si bien tiene varios atractivos turísticos gracias a sus patrimonios históricos, lo que más llama la atención de los visitantes es su innegable belleza natural, ideal para senderistas.

La Ruta del Agua en Buñol está señalizada con diferentes marcas en colores azules y blancos, que marcan el rumbo hacia diferentes senderos, representados con los colores verdes y blancos. Entre estos senderos y lugares para recorrer, podemos distinguir la Cueva del Turche, el Charco Mañán y la Cueva de las Palomas, rodeados por los ríos Buñol y Juanes.

Inicio de la Ruta del Agua en Buñol

Desde Buñol, se comienza el recorrido por el Parque de San Luis y llegando hasta el lecho del río que lleva el nombre de esta población, en donde se encuentra el Parque Fluvial. A continuación, la ruta llevará hasta el Molino de Galán, que ha sido remodelado para su reapertura al público, convirtiéndose en un centro cultural multiusos.

Anteriormente, el Molino de Galán era un ícono de la industria papelera en Buñol, lo que se ve reflejado en la gran chimenea que pertenece a la instalación.

Río Juanes y Río Buñol

La Ruta del Agua sigue el camino del Río Juanes, también conocido como Río Chico, ya que es un riachuelo de montaña, algo que es totalmente común al tratarse del Mediterráneo. Tiene una longitud de tan solo 5 kilómetros, y atraviesa Yátova, Alborache y Buñol.

De hecho, el Río Juanes desemboca en el Río Buñol, y sus aguas transparentes y limpias forman pozas que dan vida a otros parajes naturales, como la Cueva de Turche, el Charco de Mañán, y la Cueva de las Palomas.

Cueva de Turche

Al seguir por las marcas azules y blancas del camino, se llega a la Cueva de Turche, que es conocida por su cascada de agua que, en época de lluvia, cae desde 60 metros de altura sobre una pared de rocas, cayendo sobre un bello lago, formando un inigualable anfiteatro de rocas y agua. Este lago está junto a una pequeña playa fluvial, que es muy concurrida en la época de más calor, perfecto para pasar el día y realizar un picnic.

Por otra parte, se encuentra el Mirador de la Cueva de Turche, desde donde se puede obtener una vista panorámica del paisaje, nutrido por diversas especies de flora y fauna, y por los ríos mediterráneos.

Charco Mañán

El Charco Mañán, o Charco de las Palomas, es frecuentado por turistas en épocas de calor, ya que es ideal para bañarse y refrescarse luego de una caminata, bordeando el Río Juanes. El camino está señalizado con marcas azules y blancas, por lo que se llegará fácilmente luego de andar por 400 metros desde el Mirador.

Cueva de las Palomas

La Cueva de las Palomas es una gran cueva que se creó, naturalmente, por la erosión del Río Juanes sobre la roca caliza. Por la Cueva de las Palomas pasan las aguas del Río Juanes, que caen por una cascada hasta una poza, creando una cortina de agua que es imposible dejar pasar por alto.

Sin dudas, la Ruta del Agua es una excelente opción para los senderistas y turistas que visiten la Hoya de Buñol, en la Comunitat Valenciana. Además, este camino es muy accesible y solo tiene un tramo de mayor dificultad, que es el que va desde el Mirador del Turche hasta el Charco Mañán, un camino en el que hay que pasar por rocas, pero, si lo haces con cuidado, no deberías tener mayores complicaciones y podrás disfrutar de la belleza que nos regala la naturaleza valenciana.

 

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